El Centro Lerchundi de Martil quiere agradecer el trabajo voluntario y las iniciativas socio-culturales de todas las personas o colectivos que nos han visitado durante este verano 2014:
o la sicóloga argentina Celeste Hidalgo, en julio impartió clases de español y coordinó la ludoteca, en agosto dirigió un taller de yoga y clases de español de conversación
o la ecuatoriana Ana Pérez colaboró en los talleres femeninos impartiendo talleres de confección de anillos y sortijas, echando una mano en el refuerzo del curso de español intermedio. Su marido Ermundo (Méjico) también colaboró con la causa y amenizó musicalmente el encuentro intercultural del 9 de agosto
o Laura Castilla, universitaria sevillana que ha impartido clases de alemán durante el mes de agosto, curso bien recibido por los estudiantes que acudieron a las mismas
o Reyes Sánchez-Pastor, también de Sevilla, quién dirigió un ameno taller de baile de sevillanas durante agosto, sin duda un soplo de alegría para las tardes estivales
o El profesor japonés Tadayoshi Ishihara, más conocido como “Ishi”, que un verano más ha impartido un nuevo curso de japonés, contando con un grupo de estudiantes fieles y su absoluto compromiso con el Centro y su entorno universitario.
o La martileña Mari, que ha impartido unos interesantes cursos básicos de informática para mujeres en el mes de julio.
o La colaboración de la estudiante rusa Eline en los talleres infantiles de la ludoteca, en julio y agosto
o Los hermanos Amin y Mehdi Chachoo, ilustres músicos tetuaníes, que nos deslumbraron con su maestría –junto con sus compañeros- en la amena velada de música andalusí el pasado 11 de agosto
o A todos los participantes en el encuentro intercultural del 9 de agosto y sus aportaciones: la coreografía del grupo de voluntarios de los Padres Blancos, las presentaciones de su campamento (Maite), Manos solidarias (Mohamed), Hogar Lerchundi (Mar) y Apinatur (Paco), las reflexiones de Thierry, las presentaciones africanas de los ecuatoguineanos Jesús y Benito, el testimonios de Ana, las poesías de Budrissa, Achoucha y Abdallah; los alegres bailaores por sevillanas, el recital de Ermundo y las canciones de Martín. Agradecer también a todos aquéllos que prepararon comidas y bebidas para compartir en el ágape posterior.
o Nuestra fiel colaboradora Loli Rodríguez, de Salamanca, que un verano más ha recogido fondos para atender necesidades de familias de Martil, además de adquirir alimentos y bienes básicos con destino al Centro Anyal de Tetuán, que atiende a un nutrido número de chicos y chicas en riesgo de exclusión social.
o También nuestro colaborador Joaquín Verges, de la asociación Amisi, nos ha hecho entrega de una donación de libros y películas con destino a la Biblioteca.
o Como cada verano hemos tenido el gusto de acoger un nuevo campamento del Hogar Padre Lerchundi de Tánger, en el que han participado 40 chicos y chicas, junto con una docena de monitores y voluntarios españoles y marroquíes, desde el 8 al 18 de agosto.
o También hemos acogido, un verano más, a un grupo de ocho voluntarios de la asociación MAAK, que coordina nuestra amiga Rocío Villaescusa. Han estado desarrollando diversos campos de trabajo con la asociación APISF, en el centro Anyal, desde el 18 al 28 de agosto.
o Un verano más hemos recibido al grupo de jóvenes voluntarios de la parroquia de San Francisco de la Coruña. Por quinto año nos visitaron para organizar talleres infantiles y juveniles desde el 25 de agosto hasta el 5 de septiembre; además de impartir clases de español en el barrio Diza, en la sede de la asociación Manos Solidarias.
Queremos agradecer, como no podía ser de otra manera, el trabajo voluntario de los colaboradores habituales del Centro Lerchundi que también han querido aportar su grano de arena durante este tiempo estival:
o Thierry, de Centroáfrica, que ha estado echando una mano en la atención a la biblioteca, los cursos de lenguas y en los diversos frentes del Centro durante todo el verano.
o Rabie, nuestro bibliotecario que está cimentando los pilares de modernización de la biblioteca y, que ha sido un refuerzo muy importante para las clases de español de julio.
o Paco Delgado y sus interesantes talleres socio-educativos dirigidos a los jóvenes, para su formación en conocimientos prácticos de ciencia y medio ambiente, llevados a cabo durante el mes de julio.
o También nuestra colaboradora Suad Sahli siguió impartiendo talleres de manualidades dirigidos a mujeres de nuestro entorno, durante el mes de julio.
o Agradecer el esfuerzo de Mohamed Budrissa por enseñar la lengua árabe al voluntariado extranjero, en julio.
o La colaboración de Fildaus en la ludoteca de julio y los talleres infantiles de agosto
o La colaboración de Miriam Berenguer para la sesión de cine-fórum del 14 de agosto
o El profesorado de verano (Maruan, Abdallah, Camara, Xaverie, Emilien, Fauzía) por su buen hacer y sentido de la responsabilidad.
o Agradecer la disponibilidad y el compromiso de nuestro fiel colaborador Ahmed Raissuni, siempre dispuesto a echar una mano al Centro Lerchundi, de una manera desinteresada y gratuita. Valores que sin duda apreciamos en las personas que se acercan a nuestro espacio intercultural.




Pero, pese a todo, nadie en él se plantea el fin de un proyecto que desde la Diócesis de Tánger se ve como prioritario. Así, consciente de que se avecinaba la ausencia de la financiación externa, su arzobispo, Santiago Agrelo, nombró director en 2012 al sacerdote español Esteban Velázquez [ver entrevista]. Trabajador incansable en todo tipo de iniciativas con las comunidades locales más desfavorecidas (ver VN, nº 2.893), este jesuita, también responsable de la Delegación de Migraciones en Nador, no ha cesado hasta encontrar un nuevo sostén para el Centro Baraka. Se trata de la Universidad Loyola Andalucía, que se ha comprometido a suplir el equivalente de la contribución de la AECID como mínimo para los próximos seis meses. De hecho, a lo largo de este verano, la Universidad, a través de la Fundación ETEA, ha desarrollado una amplia campaña de microfinanciación colectiva a través de la página web Goteo [ver aquí], donde muchos de sus alumnos han otorgado donativos con el fin específico de apuntalar el Centro Baraka con 18.340 euros. Una marea de solidaridad que se ha visto secundada por el compromiso de la ONG de Málaga Justicia y Alegría, que, entre otras cosas, interpela al Ayuntamiento malacitano para que se involucre en el proyecto y financie otro año más de vida del mismo.

«Renace la alegría»

El DOMUND es el día en que la Iglesia universal reza por los misioneros y misioneras y colabora con ellos en su labor evangelizadora desarrollada entre los más pobres. La Jornada Mundial de las Misiones, conocida como DOMUND, se celebra en todo el mundo el cuarto domingo de octubre. El DOMUND es una llamada de atención sobre la común responsabilidad de todos los cristianos en la evangelización e invita a amar y apoyar la causa misionera. Los misioneros dan a conocer a todos el mensaje de Jesús, especialmente en aquellos lugares del mundo donde el Evangelio está en sus comienzos y la Iglesia aún no está asentada.
La supervivencia de los Territorios de Misión depende de los donativos. El DOMUND es una llamada a la colaboración económica de los fieles. Gracias a su generosidad se construyen templos, se compran vehículos, se forman catequistas, se atienden proyectos sociales, sanitarios y educativos en las misiones. Cada año llevan se llevan a cabo Proyectos Pastorales como: La construcción de iglesias y capillas; la compra y sostenimiento de vehículos para la pastoral; la formación básica y permanente de los responsables de la pastoral; elsostenimiento de comunidades religiosas; el mantenimiento de los catequistas misioneros; También se realizan Proyectos Sociales, Educativos y Sanitarios: La Iglesia tiene una amplia labor social y educativa en todo el mundo: atiende a 117.119 institucionessociales: hospitales, residencias de ancianos, orfanatos y comedores para personas necesitadas en todo el mundo.

Nombrado para promover y acompañar en Marruecos las diversas actividades a favor de las OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS (OMP), he asumido esta responsabilidad como parte del mandato que todos hemos recibido del Señor, de ir al mundo entero y proclamar el Evangelio con vida y con palabras. Nuestra Obra Misionera, la de esta Iglesia que peregrina en Marruecos, es, en sus dos circunscripciones de Rabat y de Tánger, parte pequeña pero muy significativa de la misión universal confiada por el Señor a todos sus discípulos: Trabajamos por llevar el evangelio a los pobres, oramos para que venga a nosotros el Reino de Dios, y nos esforzamos para que en todas partes, por el incremento de las Iglesias, vaya llegando a su plenitud el cuerpo eclesial de Cristo Jesús.














