Grábame como sello en tu corazón
A los fieles laicos, a las personas consagradas y a los presbíteros de la Iglesia de Tánger: Paz y Bien.
Cada vez que la comunidad eclesial celebra la Cena del Señor, la acción de gracias se cierra con esta aclamación: “Por Cristo, con él y en él, a ti Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos”.
Las palabras de la oración quieren encerrar en su brevedad el honor y la gloria que la creación entera pueda tributar a su Señor: eso piden y eso alcanzan, pues aunque nacidas de labios pobres, nuestra pobreza ha sido asumida por la Palabra de Dios hecha carne, Palabra creadora, que realiza con su poder lo que decimos con nuestra debilidad.
Esa misteriosa comunión con el Hijo de Dios, que pone plenitud de verdad en la oración de los pobres, hace también verdadera nuestra participación en el misterio de la Pascua de Cristo que nos disponemos a celebrar.
En estos días sagrados, Iglesia amada de Dios, vas a contemplar a Jesús elevado en la cruz.
Considera el misterio que esa crucifixión encierra. A él se refería Jesús cuando dijo: “Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna”[1].
Cree para vivir, agradece la vida que por la fe se te ofrece, haz fiesta por el amor que en el don de Dios se te revela, “porque tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito”[2], al único, al amado, al que lo es todo para él, y lo entregó “para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna”[3].
Cuando miras al que fue levantado y, por la fe, acoges al que te fue entregado, no sólo confiesas que “la vida eterna” te viene “por medio de Cristo”, sino también que esa vida te viene “con él” y que la recibes “en él”. Miraste a Cristo, creíste en él, y al recibirle a él, recibiste la vida que es él[4]. A ese misterio se refería el Apóstol cuando escribió: “Pero Dios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, estando nosotros muertos por los pecados, nos ha hecho revivir con Cristo –estáis salvados por pura gracia-; nos ha resucitado con Cristo Jesús, nos ha sentado en el cielo con él, para revelar en los tiempos venideros la inmensa riqueza de su gracia, mediante su bondad para con nosotros en Cristo Jesús”[5].
Recuerda la enseñanza de Jesús a propósito de un hijo que vuelve a casa de su padre después de haber derrochado toda la fortuna: “Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se le conmovieron las entrañas; y, echando a correr, se le echó al cuello y lo cubrió de besos”[6].
Tu fe intuye que tu Dios “te abrazó y te cubrió de besos” cuando “te hizo revivir con Cristo, cuando te resucitó con él y te sentó con él en el cielo”. Tu fe intuye que a ti pobre y pequeña te alcanza “en Cristo” el amor con que Dios ama a su Unigénito, y que ninguna criatura podrá separarte de ese amor[7]. Tu fe intuye que la Pascua es un misterio de amor sin medida: el amor con que Cristo te amó, y se entregó a sí mismo por ti para consagrarte, purificándote con el baño del agua y la palabra, para que fueses santa e inmaculada en su presencia[8]. Tu fe intuye que la Pascua es una experiencia de comunión con el Unigénito de Dios, con el más amado, en quien también nosotros somos hijos. Tu fe intuye que la Pascua es memoria gozosa de un abrazo y una lluvia de besos, es fiesta por los hijos que a Dios le vuelven a casa, pues si a ti te faltaba el pan, a él le faltabas tú.
Si quieres saber cómo vuelve a casa el hijo derrochador, escucha lo que dice Jesús al malhechor crucificado a su lado: “Hoy estarás conmigo en el paraíso”[9], hoy volverás a casa conmigo. Él volvió con Cristo, con quien a ti te han resucitado, con quien a ti te han sentado en el cielo, con quien tú también estás en el paraíso.
Este gran misterio, el de la comunión de Cristo con su Iglesia, que hace eficaz tu oración y verdadera tu Pascua, hace connatural, es decir, conforme con la gracia recibida, el amor de Cristo por ti y tu amor por Cristo, “pues nadie jamás ha odiado su propia carne, sino que le da alimento y calor”[10].
La piedad te ha representado, Iglesia de Cristo, como mujer que, en el camino de la cruz, limpia el rostro ensangrentado de su Señor. La Verónica eres tú, y, grabado “como sello en tu corazón”[11], llevas siempre contigo en los lienzos de tu misericordia el rostro del amado. Si no apartas tu ternura de su sufrimiento, no se apartará su rostro de tu corazón.
Otros hallarán razonable que flagelos y espinas hayan llenado de heridas el cuerpo del condenado; muchos lo mirarán con desprecio; muchos estimarán justo que se le aparte como una amenaza y se le ajusticie como a un criminal. Pero tú, desde aquella hora de Jesús, desde aquel primer encuentro con su cuerpo herido, desde tu primera vía dolorosa, aprendiste a enfrentarte a la ceguera de las razones con la claridad del amor. Y sabes que no dejarás de vivir con el resucitado si no dejas de cuidar al crucificado. Por eso sales cada día con tu lienzo y tu ternura a limpiar rostros en las vías dolorosas de la humanidad.
Madrugas por los pobres, y ése es tu modo de madrugar por Cristo. El alma se te va tras el que sufre, y ése es tu modo de buscar a tu Señor. Acudes en ayuda del necesitado, y ése es tu modo de abrazar y cubrir de besos a tu salvador. Te arrodillas a los pies del emigrante para lavarlos, y ése es tu modo de ungir al que mucho te ha perdonado, ése es tu modo de grabar como un sello en tu corazón el rostro de tu amado.
Feliz memoria del amor con que Dios te abraza en Cristo, feliz encuentro con Cristo en el camino de los pobres.
Feliz Pascua, Iglesia de Tánger.
Tánger, 17 de abril de 2014.
+ Fr. Santiago Agrelo
Arzobispo de Tánger.
[1] Jn 3, 14-15.
[2] Jn 3, 16.
[3] Jn 3, 16.
[4] Cf. Jn 11, 25.
[5] Ef 2, 4-7.
[6] Lc 15, 20.
[7] Cf. Rm 8, 38-39.
[8] Ef 5, 25-27.
[9] Lc 23, 43.
[10] Ef 5, 29.
[11] Cant 8, 6.
He ahí a tu Rey
Desde el comienzo de la Cuaresma, de la mano de la Iglesia, madre y maestra, nos hemos acercado al misterio de la Pascua de Cristo: hemos escuchado como discípulos la palabra de Dios, hemos admirado lo que Dios nos revelaba, hemos dado gracias por las maravillas de Dios que conocimos, y, recibiendo el Cuerpo de Cristo, hemos comulgado la palabra escuchada y creída.
Hoy, llevando ramos y palmas en las manos, caminamos hasta el lugar de nuestra asamblea eucarística, cantamos himnos a Cristo nuestro rey, y escuchamos el anuncio de su entrega obediente, la revelación de su anonadamiento, el relato de su pasión.
Esto es lo que hemos hecho; considerad ahora el misterio que estamos viviendo.
Nos lo revela la palabra del profeta, que dice a la Iglesia: “Mira a tu rey, que viene a ti, humilde, montado en un asno, en un pollino, hijo de acémila”. Eres pobre, y viene a ti tu rey, el que es para ti el bien, todo bien, sumo bien. Necesitas paz, y viene a ti tu rey, se acerca humilde a tu necesidad, trae la paz en su mirada, y llena de paz los corazones de tus hijos. Esperas la salvación, y viene a ti tu rey, Jesús de Nazaret, humanidad de Hijo, en la que Dios ha puesto la salvación del mundo: nació de María, nació para ti en Belén, estuvo en brazos de Simeón, y hoy viene a ti, humilde, tu rey, tu salvador. Y porque has reconocido a tu rey, porque lo has visto llegar humilde y venir a ti, lo has aclamado con gritos de júbilo, has cantado para el rey del mundo: “Bendito el que viene en nombre del Señor”.
“He ahí a tu rey”: Hoy has visto que viene a ti, humilde, el que un día ha de venir con gloria sobre las nubes del cielo.
“He ahí a tu rey”: Mientras escuchabas la palabra del Evangelio, viste a tu rey en el trono de la cruz, y aunque le viste clavado de pies y manos al madero, sabías que estaba viniendo a ti, humilde, para quedarse contigo, para traerte su paz, para ofrecerte su justicia, para hacer contigo una alianza eterna de amor.
“He ahí a tu rey”: Mientras escuchabas la palabra del Evangelio, viste a tu rey que combatía por tu vida, por tu libertad, por tu salvación, lo viste cubierto de heridas y abandonado, lo viste, y dejaste de aclamarlo con cantos para que lo aclamase tu compasión y tu gratitud, dejaste de ofrecerle el homenaje de tus ramos para ofrecerle la ternura de tu abrazo, el refugio de tu corazón.
“He ahí a tu rey”. Lo verás, humilde como el pan, sobre el altar de esta Eucaristía. Si aún no habías entendido la palabra del profeta, que te decía, “mira a tu rey, que viene a ti”, ahora puedes entender que tu rey viene para ti, para ser tuyo, para ser tu pan, para ser tu alimento, para ser tu vida.
Puede que hoy encuentres a tu rey que vine a ti, humilde como emigrante, herido como niño de la calle, perseguido como hombre o mujer que carece de derechos porque carece de papeles. Si le encuentras, no olvides que viene a ti, porque necesita acogerse a tu compasión, sentir la caricia de tu gratitud, descansar en tu ternura, cobijarse en tu corazón.
No dejes que se oscurezca la luz de la fe para reconocer a tu rey, pues él viene a ti en su palabra, en su Eucaristía, en sus hermanos, en sus pobres. Y porque lo ves en todas partes, en todas partes lo aclamas, lo acoges, lo sirves, lo amas.
Un día será la Pascua, y verás la gloria de aquel con quien has sufrido y a quien has ayudado. Feliz domingo.
TALLER DE DANZA AFRICANA
Estimados amigos/as, el Centro Cultural Lerchundi os invita a un taller de danza moderna africana, que se enmarca en las actividades incluidas en el Foro África Joven. Un espacio intercultural que pretende acercar, sensibilizar y analizar la realidad africana en la actualidad. Foro abierto al encuentro interpersonal donde de forma periódica vamos conociendo su riqueza cultural, artística, lingüística, religiosa…. Las sesiones de baile tienen lugar los viernes de 19’00 a 21’00, en el aulario del Centro, y son impartidas por Dona, de Guinea Ecuatorial. Te esperamos
Impartido por Dona (Guinea Ecuatorial)
Colaboración: 50 dhs. (mensual)
Viernes, de 19’00 a 21’00. Aulario Centro Padre Lerchundi (antigua iglesia) de Martil, se ruega puntualidad.
Misas y Oficios, Semana Santa 2014
DÍA MUNDIAL: SINDROME DOWN
“Por una vida normal y Feliz”
El día 21 de marzo, día mundial del síndrome Down, CENDIS quiso marcar con celebraciones festivas, mostrando a todos los participantes la inmensa alegría que desprenden estos niños, así como la gran capacidad de espontaneidad y creatividad que poseen. El centro se adorno, desde la víspera con globos, pinturas realizadas por los mismos niños apoyados por el equipo educativo del centro que, como siempre, puso tanto interés y corazón.

También la participación de los padres fue importante, que no harían los padres en general y las madres en particular, por ver a sus hijos felices, disfrutando de la vida?
El año que viene esperemos juntarnos con otros centros y darle más visibilidad al evento.
Equipo directivo.
Una cuestión de amor
“Desde lo hondo a ti grito, Señor”. La hondura desde la que gritaba el salmista era la del pecado.
Hoy, sus palabras son entregadas por la fe a los empobrecidos de la tierra, a los derrotados por la vida, a quienes todo lo han perdido, a hombres y mujeres náufragos de la esperanza, a los que habitan en tierra y sombras de muerte. El salmo sube ahora desde el lugar de los muertos. Y es en esa hondura donde resuenan las palabras de la profecía: “Yo mismo abriré vuestros sepulcros, y os haré salir de vuestros sepulcros, pueblo mío”. Es en esa oscuridad de los sepulcros donde se enciende la luz del evangelio: “Yo soy la resurrección y la vida”.
Tu Dios, Iglesia cuerpo de Cristo, te ha llamado “pueblo mío”, y ha encerrado en un posesivo de afecto toda la ternura del Padre del cielo por el Hijo más amado. Tu Dios, Dios de derrotados, empobrecidos, desterrados y muertos, te ha llamado “pueblo mío”, y lo puede decir con verdad porque él te sacó de tu Egipto, de la casa de tu esclavitud. “Pueblo mío”: te lo dice ahora el que promete abrir tus sepulcros como abrió ayer el mar al paso de tus hijos. “Pueblo mío”: te lo dice tu Dios, porque sólo tu Dios te lo puede decir.
El que, con palabras de promesa, había dicho: “Yo mismo abriré vuestros sepulcros, y os haré salir de vuestros sepulcros, pueblo mío”, es el que te dice ahora con palabras de evangelio: “Yo soy la resurrección y la vida”.
Hoy has escuchado el relato de la resurrección de Lázaro; hoy, como en un espejo, has visto que Jesús abría desde afuera el sepulcro de su amigo.
En la Pascua, cuando todo quede cumplido y se te revele la verdad, sabrás que él, tu Señor, ha abierto desde dentro tu sepulcro, todos los sepulcros. Entonces reconocerás que el Hijo de Dios se ha hecho solidario contigo en tu muerte para hacerte solidario con él en su vida.
La profecía y el evangelio proclamados hoy te ayudan a comprender lo que has vivido en la fuente bautismal, y desvelan el misterio de lo que vives en la eucaristía dominical. Hoy en la eucaristía, como un día en el Bautismo, te encuentras con la resurrección y la vida que es Cristo Jesús.
Él, por el amor con que se encarnó, ha hecho suya tu muerte; y tú, por la gracia de la fe con que lo acoges, has hecho tuya su vida.
El, por el amor, te dice: “¡Pueblo mío!”
Y tú, por la fe, le dices: “Señor mío y Dios mío”.
Nada le podrás decir si no lo reconoces; nada podrás recibir si no lo ves. Reconoce a Cristo en la Escritura que proclamas, en la Eucaristía que consagras y recibes, en la comunidad con la que oras, en el pobre con el que te encuentras. Reconócelo y acógelo, y habrás recibido la resurrección y la vida.
Sólo el amor puede abrir los sepulcros y los abre desde dentro. Una Pascua, si es verdadera, es siempre una cuestión de amor.
Feliz domingo.
Actividades Ksar El Kebir
MISION CATOLICA
HIJAS DE LA CARIDAD
Avda. de la Municipalidad s/n
KSAR EL KEBIR (LARACHE). MARRUECOS
¿QUIENES SOMOS?: Una Institución femenina llamada HIJAS DE LA CARIDAD de SAN VICENTE DE PAUL, perteneciente a la Iglesia Católica, fundada en 1.633 en Francia y que, desde entonces, trabaja por todo el mundo, de forma totalmente gratuita, en favor de las personas y colectivos más desfavorecidos, con el objetivo de que se promocionen de forma integral y salgan de su pobreza socio-económica. Estamos en el Registro de Instituciones del Estado español, Ministerio de Justicia (nº 1639-i –SE/B).
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EN MARRUECOS: Desde 1.923 las Hijas de la Caridad han vivido y trabajado en distintas ciudades del país como Tetuán, Alhucemas, Tánger, Rabat, Nador, Larache, Ksar el Kebir, al lado de los enfermos, de los niños, de las mujeres, de los pobres, de todas las personas necesitadas que están cerca y ayudándoles a solucionar sus problemas de la mejor manera posible (medicinas, operaciones quirúrgicas, desplazamientos, libros de colegio, ropa, comida, electricidad, techos, casas, documentos, educación, etc.).
EN KSAR EL KEBIR: en el edificio de la Iglesia Católica se abrió una casa en 1.987 con hermanas que se dedicaron a Obras Sociales: Guardería infantil, comedor de niños escolarizados y promoción femenina, todos ellos socialmente pobres y sin recursos. Somos las que proponemos este PROYECTO.
¿QUÉ HACEMOS?
ZONA URBANA
En el centro de la ciudad de Ksar el Kebir (110.000 habitantes), frente al Ayuntamiento se encuentra la Iglesia Católica, construida en 1.930, en tiempos del Protectorado, desde donde damos respuesta a las demandas de los necesitados de la siguiente forma:
1º GUARDERÍA INFANTIL: de 8,45 a 16,30 h. Las niñas/os entre 3 y 5 años (90 en este curso 2013-2014) desayunan, comen y meriendan. Aprenden lo propio de su edad con chicas marroquíes. Son todos de familias pobres y es TOTALMENTE GRATUITA. Atención permanente.
2º COMEDOR ESCOLAR: Cada día a las 12 h. de lunes a viernes inclusive, se ofrece a 80 escolares la comida variada y nutritiva que necesitan para hacer frente a sus necesidades de crecimiento y estudiar con provecho ya que en su casa carecen de posibilidades con las que ayudarles debidamente.
3º BIBLIOTECA y Apoyo-Orientación escolar (BECAS). Todos los días de 17 a 19 horas se abre la Biblioteca y el Despacho de Orientación juvenil.
4º ACTIVIDADES LÚDICAS: Solfeo, guitarra, piano, ajedrez, Coro Albéniz, teatro, Cine-Forum, etc. distribuidas a lo largo de la semana, incluso sábados y domingos. Todo esto en el edificio y terrenos de la IGLESIA.
5º En la barriada El Mzouri, tenemos una casa comprada por las Hijas de la Caridad en la que se desarrollan las siguientes actividades:
I. Centro Caminos de Formación para el Empleo Juvenil: de lunes a jueves inclusive, atención mañana y tarde, se ofrece a los jóvenes que han interrumpido sus estudios primarios por diversas razones y no pueden incorporarse a una Formación Profesional formal, la posibilidad de aprender, de forma:
*Cerámica, pintura, reciclaje
*Repostería
*Informática
*Español, etc.
Este Centro es posible por la colaboración económica de Cáritas Barcelona y la colaboración generosa de la Asociación OPIDOM para el Desarrollo (jóvenes licenciados con vocación de servicio) así como de otros Profesores entusiastas.
II. Pastelería ALMIBAR (Proyecto Apoyo al empleo juvenil y Jóvenes emprendedores).
III. Atención Materno-infantil: Educación maternal, Alimentación a bebés entre 0 y 18 meses y Ayuda integral a las familias. Atención quincenal.
ZONA RURAL
Las hermanas quisimos acercar la ayuda a las mujeres de la zona rural del entorno, empezando por AAIN LAABID, SOUALAH Y SNADLA (Kaiada de Zouada). Y en 1.992 construimos un Centro cultural en el terreno cedido por la alcaldía en el poblado de Aaín Laabid, con la aprobación de todos los vecinos, y que siempre ha estado al servicio de la población de forma totalmente desinteresada y gratuita.
En la actualidad contamos además con un Centro en El Hiiatta (Kaiada de Souk Tolba) y otro en El Benanda (Kaiada de Ksar Bjair) con los mismos objetivos. En total tres Centros de Promoción de la mujer en zona rural y Atención Primaria de Salud en dos de ellos. Somos, en las zonas respectivas, un referente de PROMOCION.
ACTIVIDADES QUE REALIZAMOS EN LOS CENTROS RURALES:
- ALFABETIZAION DE MUJERES: con la colaboración de personas marroquíes preparadas ofrecemos a las mujeres la posibilidad de dejar de ser analfabetas, siguiendo el Programa de Alfabetización para adultos del Ministerio de Educación marroquí. Los libros los proporciona la Delegación de Enseñanza en la ciudad de Larache. Desde 1.991 hasta este curso 2013-2014, han recibido el Diploma de Alfabetizada 440 mujeres. Además de aprender a leer y escribir en árabe, aprenden nociones de matemáticas, cultura general de Marruecos, el Corán, etc. Todas tienen el documento nacional de identidad y la oportunidad de formarse mejor como mujeres, esposas y madres. En este curso 2013-2014 están matriculadas 60 mujeres y la demanda es creciente.
- BORDADOS Y TRABAJOS MANUALES: después de la Alfabetización, la mujer que quiere puede aprender a hacer bordado tradicional marroquí, macramé, y otros trabajos manuales para su casa. De estas jóvenes que pasaron años en el Centro, surgió la idea de asociarse. Y en el año 2.009 solicitaron y consiguieron la aprobación de la Asociación LINDALVA, en cuyos fines, además de ayudarse mutuamente en el crecimiento personal, están plasmadas diversas acciones para contribuir al progreso de su familia, la ayuda a su esposo, su poblado y su país.
- GUARDERIA INFANTIL: durante años las familias del poblado de Aain Laabid nos han pedido que acogiéramos a sus hijos más pequeños para prepararlos a la entrada en la Escuela nacional. Con la aprobación de la Asociación Lindalva encontramos la oportunidad de dar respuesta a esta demanda. En el curso escolar 2.011-2.012 comenzamos con una clase de niños entre 3 y 5 años, gestionada por la Asociación Lindalva, sin ánimo de lucro.
La demanda fue tan grande (hasta hoy de 125 alumnos) que hemos tenido que ceder parte de las dependencias del Centro con el objeto de diversificar a los menores. La programación y todo el trabajo profesional lo realizamos las hermanas (con Título de Profesoras) y la transmisión de los conocimientos la realizan jóvenes marroquíes con el objeto de que haya un mejor entendimiento por parte de los menores y una mayor conservación de su cultura lingüística y religiosa.
- PROMOCION DE LA EDUCACIÓN: por medio de Becas de personas de España, hemos apoyado a familias con menores en las escuelas de la zona rural para que siguieran estudiando (pagando ropa, calzado, material escolar, desplazamientos, medicinas, alimentación…) hasta donde el alumno quisiera y fuera capaz, sin que su condición socio-familiar fuera un impedimento para continuar estudiando. También pusimos una Biblioteca con libros en árabe y francés para que pudieran consultar o hacer sus tareas escolares. Se han beneficiado de este Programa desde 1.992, unos 300 alumnos de la zona de Aain Laabid, Snadla y Soualah.
Nuestra continua relación con las familias de estos poblados nos hace sentirnos parte de su vida, compartiendo los momentos más importantes (el Aaid el Adha, las bodas, los muertos, las dificultades o enfermedades…) no solo con nuestra presencia y acompañamiento de corazón sino intentando remediar en lo posible sus dificultades. Siempre hemos respetado la cultura, la religión y la forma de vida de las gentes del país que nos acoge, con todo afecto y amor por cada persona con la que nos relacionamos, reconociéndonos como hermanos, hijos de un mismo Dios que nos ha creado. Nuestra ayuda y donación tanto personal como de bienes, ha sido y será siempre totalmente gratuita, pues no nos guía otro deseo que poder compartir con otras personas menos favorecidas socio-económicamente lo que Dios nos ha regalado: “Dad gratis lo que habéis recibido gratis”.
En Ksar el Kebir Abril de 2014
CURSO PARA FORMADORES Y VOLUNTARIOS
El Centro Cultural Lerchundi de Martil, ubicado en la antigua iglesia, organiza un CURSO DE FORMACIÓN DE FORMADORES Y VOLUNTARIOS, que tendrá lugar del 3 de abril al 3 de mayo de 2014. Dirigido a voluntarios, monitores, estudiantes, educadores, miembros de asociaciones o colectivos sociales y público en general. Tiene por objeto fortalecer la preparación par una mejor calidad de las tareas formativas y educativas, en los distintos ámbitos en los que se lleven a cabo. El contenido del curso versará sobre los siguientes temas: la formación, la programación de la formación, estrategias y técnicas de enseñanza, los medios didácticos, la evaluación en programas de formación y el voluntariado. Al final del curso se entregará un diploma acreditativo del mismo, la primera sesión tendrá lugar el jueves 3 de abril, a las 16’30. Te esperamos
Impartido por: Mariano Serrano Montilla (formador de formadores y ocupacional, Sevilla)
la lengua de enseñanza será en español del 3 de abril al 3 de mayo de 2014
matrícula: 50 dhs.
Sesión inaugural: jueves 3 de abril, a las 16’30.
inscripciones: Biblioteca Lerchundi, de 10’00 a 14’00 y de 16’00 a 22’00
lerchundimartil@gmail.com
0539 97 95 53
¡TE ESPERAMOS!
Con el hombre, contra ti misma
Con el hombre, contra ti misma.
A los fieles laicos, a las personas consagradas y a los presbíteros de la Iglesia de Tánger.
Volvía de Judea a Galilea. Era casi mediodía, y Jesús estaba agotado del camino. Llegó a un pueblo que se llamaba Sicar, cerca del campo que Jacob había dado a su hijo José. Allí estaba el pozo de Jacob. Jesús se sentó junto al pozo. Una mujer de Samaría llegó a sacar agua[1].
Queridos: He de suponer que bajo el sol de aquel mediodía Jesús recibió de la mujer el agua que había pedido para beber, y se puede pensar razonablemente que ella, regresó al pueblo llevando el corazón lleno de palabras ardientes, y lleno su cántaro de agua. Pero lo novedoso de aquel mediodía no fue el pozo ni fue el agua; inesperado y asombroso fue el encuentro de Jesús con la mujer.
“Agotado del camino”:
Un vidente de ojos limpios para entrar en el misterio de Jesús de Nazaret, describió así el camino de Cristo desde Dios a la muerte: “Él, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, haciéndose uno de tantos. Así, presentándose como simple hombre, se abajó, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz”[2]. El amor ha puesto a Dios contra sí mismo[3].
Hemos leído lo que el apóstol dejó escrito, hemos orado muchas veces con sus palabras, las hemos oído en nuestras celebraciones litúrgicas, y puede que, de tanto leer y recitar y oír, hayamos aprendido a ignorar lo que las palabras significan, y hayamos transformado en ideología el cansancio de Jesús, su angustia, sus lágrimas, su sudor de sangre, su soledad, su agonía, el increíble infierno de su muerte.
Por eso, para evitar ideologías sin cuerpo y sin espíritu, necesitamos sumergirnos en los evangelios y en la liturgia, en la palabra que Jesús nos dejó por los caminos de su vida, y en la celebración que a nosotros nos permite recorrerlos con él.
Antes de aventurarnos en el misterio de la cruz, necesitamos acercarnos al misterio del pozo: “Jesús, agotado del camino, se sentó sin más junto al pozo”[4].
Cuando de alguien se dice que está “agotado”, se quiere decir que se ha vaciado, que ha consumido todas sus energías; y aquel “se sentó sin más junto al pozo”, se nos hace memoria de amarguras y caídas en un largo Vía crucis más que de un descanso sereno junto a un manantial de agua fresca.
“Agotado”: ¡Qué largo el camino desde el cielo a la cruz! ¡Qué penoso el camino desde el Padre a la samaritana! ¡Qué incierto el camino desde Dios hasta nosotros!
Hay vendedores de humo que presentan la encarnación como una ficción, un juego, un mito, un ejercicio de magia divina, y que se hacen voceros de un Dios que no pasa de ser una idea acaramelada de amor romántico para incapaces de asumir el riesgo de la vida, la responsabilidad de la libertad, y la verdad de la propia finitud.
Nuestro Dios, el que reconocemos revelado en Cristo Jesús, es un Dios “agotado del camino”. No hace trampa en el juego: Su encarnación, porque lo es de verdad, es anonadamiento y empobrecimiento, es ocultamiento, sometimiento y abajamiento, es desprotección y opción por la debilidad… La encarnación de Dios es enclaustramiento en un seno, nacimiento en humildad y pobreza, vida en pobreza y humildad, muerte en inefable caridad, en humildad consumada, en pobreza radical… La encarnación es amor hasta la muerte. ¡El amor ha puesto a Dios contra sí mismo![5]
“¡Agotado del camino!”, así verás a tu Dios, sea que lo contemples junto al pozo de Sicar, sea que lo mires levantado en alto en el mediodía ardiente de la cruz.
“¡Agotado del camino!”, así te esperará tu Dios cuando vayas al pozo a sacar agua para tu sed. Allí conocerás “el don de Dios”, conocerás al que te pide de beber, y tú le pedirás a él, y él te dará agua viva.
Encuentros junto al manantial:
Por vocación y por gracia somos Iglesia de Cristo en Marruecos, una Iglesia de “forasteros y emigrantes”, integrada por familias asentadas en Marruecos, muchas de ellas durante varias generaciones, y también por funcionarios, estudiantes, voluntarios, desplazados, personas consagradas, y sacerdotes a los que ha sido encomendada la cura pastoral de las pequeñas comunidades locales.
Como Iglesia, nos esforzamos por ser en esta tierra testigos del evangelio y presencia viva de Cristo.
Como él, sus discípulos se hacen siervos de la compasión, hijos de la misericordia, y son muchos los hombres y mujeres en esta Iglesia que lo han dejado todo para hallarse, bajo el sol ardiente de un mediodía, en el lugar de encuentro con los sedientos de agua y de Dios.
Desde hace años, al pueblo de los pobres que conocíamos asentado en el lugar, se ha unido un pueblo en tránsito, hombres y mujeres que han dejado su mundo, su entorno familiar y cultural, sus raíces, para hacerse huéspedes de la incertidumbre y la precariedad, expertos en sueños rotos. Es éste un pueblo joven, que hace su travesía del desierto, probado por una sed que devora a un tiempo alma y cuerpo de sus gentes.
Desde hace años, nuestra Iglesia se siente interpelada por esta dolorosa realidad, por el clamoroso silencio de los pobres, y ha buscado caminos para el encuentro con estos hijos tan queridos y tan necesitados.
El Espíritu de Jesús nos ha llevado a un camino en el que son reales las lágrimas, el sufrimiento, la violencia y la muerte, y son realmente posibles la ternura y la alegría. En ese camino no se nos permite ser meros espectadores, sino que, ungiéndonos, el Espíritu nos pide “llevar a los pobres la buena noticia”. El Espíritu te ha ungido, Iglesia de Tánger, para hacer posible “junto al manantial” tu encuentro con los sedientos.
Tú contra ti misma:
Dios contra Dios: Ésa parece ser la regla que rige las opciones divinas con relación al hombre. Cristo se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza; se hizo sediento para que pudiésemos apagar en él nuestra sed; se entregó a la muerte para que pudiésemos tener vida eterna; se hizo maldición para que en él fuésemos bendecidos con toda clase de bienes espirituales y celestiales.
Todo eso se puede ver místicamente significado en la expresión: “Jesús, agotado del camino, se sentó sin más junto al pozo”.
No estaba allí para dar razón de lo justa que es la situación de miseria en que nos hallamos los sedientos; no se ha sentado sobre aquella fuente para defender la inocencia de Dios en nuestra historia de sufrimientos, injusticias, violencia, opresión y muerte; no comparece ante la humanidad para justificar protocolos divinos de justicia. Está allí, en el pozo y en la cruz, agotado y sediento, Dios contra Dios, sencillamente para dar de beber, para que la humanidad sedienta lleve dentro de sí una fuente de agua que salta hasta la vida eterna.
No busques otro camino, no sigas otro ejemplo, no escuches a otro maestro: Tú, que eres gracia de Dios para el mundo, estás llamada a ser el cuerpo agotado y sediento de Cristo que, para los pobres, se hace surtidor de agua que salta hasta la vida eterna.
El poder entiende de intereses, de beneficios, de propiedad, y necesita fronteras y vallas que los protejan. El poder no puede negarse a sí mismo.
Pero tú, que eres gracia, regalo, don de Dios, estás llamada a ser Iglesia contra ti misma, lejos del poder y cerca de los pobres, como está cerca de ti Jesús de Nazaret, como encuentras preparado cada día para ti el pan de la Eucaristía, como una madre está cerca del hijo de sus entrañas. Tú contra ti misma, hasta perderte por los pobres para quienes te ha ungido y enviado tu Señor.
No se acercarán a ti si no los acoge tu corazón antes de que oigan tus palabras. Es en tu corazón donde has de darles un nombre que te disponga a recibirlos. Puedes nombrarlos desde su necesidad o desde tu fe. Según la necesidad serán hambrientos, sedientos, desnudos, desahuciados, enfermos, extranjeros, encarcelados. Para tu fe serán siempre tus hermanos, el cuerpo misterioso y sufriente del Señor a quien tú amas, los hijos a quienes Dios te envía porque son sus predilectos.
En camino hacia la Pascua:
Así, con el hombre y contra ti misma, llevando el evangelio a los pobres, harás presente en el mundo el reino de Dios, recorrerás tu camino hacia Cristo resucitado.
También para ese reino habrás de encontrar nombres que te lo acerquen al corazón, para que lo pidas, lo busques, lo acojas, lo anuncies, lo lleves a los amados de Dios.
En tu oración aprendiste que el de Dios es el reino de la verdad y la vida, es el reino de la santidad y la gracia, es el reino de la justicia, el amor y la paz[6].
Leyendo el evangelio, has visto que el reino de Dios llegaba a donde llegaba Jesús, e intuyes que hoy ha de llegar contigo a donde vayas tú.
De labios de Jesús has aprendido que ese reino es herencia reservada para los pobres[7], para los pequeños[8], para los humildes y sencillos[9]: sólo ellos pueden recibirlo. Dichosos ellos, que aciertan a entrar en un mundo donde Dios es el rey, y en el que “la vida social será un ámbito de fraternidad, de justicia, de paz, de dignidad para todos”.
Reino fecundo como semilla en tierra buena, pequeño como grano de mostaza, eficaz como fermento en la masa, deseable más que todos los bienes, ése es tu destino, ésa es tu misión: “Buscad ante todo el reino de Dios y su justicia, y todo lo demás vendrá por añadidura”[10].
A quien os pregunte por lo que hacéis en el lugar de vuestra peregrinación, decidle que sois mensajeros del reino de Dios, decidle que lo lleváis con vosotros, decidle que ese reino, y la justicia que le es propia, es vuestra verdadera inquietud, es toda vuestra vida.
Si estás en camino hacia los pobres, los pequeños, los humildes y sencillos, estás en camino hacia la Pascua, vas por el camino que lleva a Cristo resucitado.
Feliz peregrinación, Iglesia de Cristo.
Tánger, 22 de marzo de 2014.
Sesión plenaria del Consejo pastoral.
[1] Cf. Jn 4, 3-7.
[2] Fil 2, 6-8.
[3] Cf. Benedicto XVI, Deus caritas est 10.
[4] Jn 4, 7.
[5] Cf. Benedicto XVI, Deus caritas est 10.
[6] Prefacio de la solemnidad de Jesucristo, rey del universo.
[7] Mt 5, 3.
[8] Mt 19, 14.
[9] Mt 11, 25-30.
[10] Mt 6, 33.







